Comprendiendo la fatiga pandémica
- Addere Psicologia

- 18 mar 2021
- 2 min de lectura
Actualizado: 8 may 2021

En el 14 de Marzo de 2020 comenzamos una pandemia a nivel mundial en la que ya llevamos un año, por ello, nos parece importante poner en relevancia ciertos factores psicológicos que derivan de esta pandemia y que ya son acuñamos bajo el nombre de “fatiga pandémica”.
Esta crisis ha cambiado por completo nuestra forma de vida, nuestra rutina, trabajo, ocio e incluso el tiempo en familia. Es una crisis mundial sanitaria y esto incumbe la salud mental, aunque mucha veces se pasa por alto las consecuencias psicológicas y psicosociales que esto conlleva, por ello resulta necesario desarrollarlas en este artículo.
La pandemia, al tratarse de una emergencia, ha supuesto diversos cambios muy rápidos a los que debemos adaptarnos, tanto a nivel intrapersonal como grupal. Son muchas las emociones que sobrevienen de golpe y a las que no estamos acostumbrados a gestionar.
¿Qué es la fatiga pandémica?
El síndrome por Fatiga Pandémica se le llama al conjunto de sensaciones y emociones generados en este último año por la situación de crisis por Covid-19. La OMS lo define como un proceso de estrés que cursa con desmotivación, apatía y un cansancio profundo o falta de energía.
Síntomas o manifestaciones
- La desmotivación como pérdida del deseo para realizar actividades que antes eran satisfactorias.
- Sensación de desesperanza que cursa con ansiedad y tristeza, es decir, con angustia.
- Estrés, que en pequeñas dosis puede ser una sensación adaptativa que ayuda a poner en movimiento a la persona y actuar pero cuando se siente estrés de manera prolongada pierde su carácter adaptativo y puede llevar a problemas del sueño, sensación de alarma (hipervigilancia) e incluso a somatizaciones.
- Desmotivación por mantener las normas y medidas de seguridad. Estamos normalizando la situación y olvidamos poner en marcha conductas de protección y precauciones. Además, existe una pérdida del interés por mantenerse informado de la situación actual y de las nuevas medidas.
- También hay un aumento de los estados depresivos y de ansiedad.
- A nivel social, se han estrechado el número de vínculos y la frecuencia de los mismos, incluso con familiares, por el miedo a contagiar o ser contagiados.
A todos estos síntomas anteriormente descritos, se debe sumar el gran nivel de sensación de incertidumbre y miedo que acompaña a este período, los cuales no estamos acostumbrados/as a gestionar durante tanto tiempo. Por tanto, si estas sintiendo alguno de estos síntomas o llevas tiempo sosteniendo un sufrimiento emocional durante este tiempo, puede ser recomendable acudir a un experto que pueda acompañarte y apoyarte emocionalmente en este proceso.
Alba Saavedra Grela en Addere Psicología

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